Baquílides: Epinicios (I)

El epinicio u oda es un poema coral compuesto para celebrar una victoria deportiva, encargado a un poeta profesional por el vencedor o su familia. Solía representarse en una fiesta religiosa, que agradecía a la divinidad por el triunfo. El género, poco después de alcanzar su máximo desarrollo con Píndaro y Baquílides, entró en rápida decadencia, como resultado del declive de la ideología aristocrática ante el empuje que la democracia había recibido tras las guerras persas.

De Baquílides conservamos catorce odas en diferente estado de fragmentación. Los epinicios 3 y 5, ambos dedicados a Hierón de Siracusa, son las grandes obras del poeta. De los restantes, tres de ellos (2, 4 y 6) son composiciones breves destinadas a ser cantadas en el mismo lugar de la victoria; otros dos (8 y 14) estaban dedicados a victorias en jugos locales; dos más (7 y 12) quizá fueran poemas mayores, pero su conservación es malísima, y parecido sucede con el epinicio 1. El resto son más habituales, en la línea de Píndaro. Todos ellos fueron escritos en la última etapa de la vida del poeta.

Epinicio 1{, a Argeo de Ceos, vencedor en el pugilato (?) infantil en los Juegos Ístmicos}. (Título perdido)
Fue cantada al parecer en la propia isla de Ceos, tras el regreso del vencedor a la patria. No se sabe en qué prueba venció el joven: los adjetivos laudatorios son típicos tanto del pancracio como del pugilato, pero se cree que fue en esta última disciplina porque los ciudadanos de Ceos sobresalían en ella. Este epinicio debió ser uno de los más largos (ocho tríadas), pero ha llegado a nosotros muy mutilado (sólo las dos últimas tríadas están más o menos completas) y sólo podemos saber que en su última parte realiza alabanzas del vencedor y de su padre.

Epinicio 2, al mismo.
La representación debió tener lugar en el propio sitio del triunfo, poco después de éste. Es breve y de estructura sencilla: invocación a Fama, mención de la victoria y del vencedor; recuerdo de otros triunfos de gente de Ceos en los Ístmicos; nueva referencia a la celebración actual. Por tanto, el pasado glorioso de los compatriotas ocupa el lugar que tendría el mito. Cada parte se contiene rigurosamente en la estructura de la tríadas (estrofa, antistrofa, épodo).

Epinicio 3, a Hierón de Siracusa, vencedor en la carrera de cuadrigas en los Juegos Olímpicos.
Celebra la victoria del tirano en la prueba más importante dentro de la competición más prestigiosa, lo que provocó que se colocara antes de la 4 y la 5 (que son cronológicamente posteriores). Es significativo que el propio tirano prefiriera a Baquílides antes que a Píndaro (que había cantado sus triunfos precedentes). Seguramente fue representado en Siracusa durante la fiesta de celebración de la victoria. Incluye una advocación inicial a la Musa Clío, la mención del lugar de la victoria y la alabanza del vencedor mediante la exposición de dos temas: el poder, relacionado con Zeus, y la liberalidad, que tiene que ver con Apolo. De la misma forma que se salvó Creso, por su extraordinaria generosidad hacia el templo de Delfos, así se salvará Hierón (ya muy enfermo por entonces).
El profundo éter es inmaculado, y el agua del mar no se pudre; y una alegría es el oro, pero al hombre no le es lícito abandonar la cana vejez, y de nuevo recobrar la florida juventud. 
Epinicio 4, al mismo, vencedor {en la carrera de cuádrigas} en los Juegos Píticos.
Cronológicamente, va después de la número 5, y coincide con la Pítica I de Píndaro. Parece claro que fue representada en el lugar del triunfo. De composición cuidada, consta sólo de un par de estrofas: mención de la patria, del dios de los juegos y del vencedor; así como del lugar de la victoria y la prueba en que se consiguió; alusión a una victoria anterior cantada por el poeta y breve catálogo de otros triunfos. Se trataría del epinicio sin mito más antiguo de Baquílides.

Epinicio 5{, al mismo, vencedor en la carrera de caballos en los Juegos Olímpicos}.
Compuesto para celebrar el primer triunfo de Hierón en Olimpia, coincidiendo con la Olímpica I de Píndaro. Algunos consideran que fue el propio Baquílides quien envió la oda sin ser encargada, e incluso llegan tan lejos como para negar que sea un epinicio (por ejemplo, la invocación inicial es al vencedor, y no a una divinidad). La sección central del epinicio (tras la exposición de las circunstancias de la victoria) es un larguísimo relato mítico que retrata el encuentro en el Hades de Heracles y Meleagro (que poseen, con la oscura descripción de su muerte, una función de contraste). La última parte recoge los mismos temas iniciales, aunque con menos detalles.
Dichoso aquel a quien la divinidad ha procurado una parte de bienes y con envidiable fortuna llevar una vida opulenta; pues ningún hombre ha nacido, en verdad, feliz en todo.
Epinicio 6, a Lacón de Ceos, vencedor en la carrera del estadio {infantil} en los Juegos Olímpicos.
Oda muy breve, la última de las datables de Baquílides (452 aC). Tiene una estructura muy sencilla: mención de la victoria actual, recuerdo de anteriores éxitos de ciudadanos de Ceos y alusión a la fiesta de celebración. Como en el epinicio 2, el recuerdo de glorias pasados cumple el papel de mito central.

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