Ilíada, canto cuarto: Violación de los juramentos. Agamenón revista las tropas

Los dioses reunidos debaten sobre el destino de Troya. Zeus piensa en finalizar la lucha, pero Hera no desea que su trabajo (al reunir los ejércitos aqueos) quede en vano, y prefiere ver caer a Príamo y sus hijos. Zeus cede ante sus razones, y envía a Atenea para que haga romper los juramentos a los teucros.
Atenea se presenta a Pándaro, hijo de Licaón, y le convence para lanzar una flecha sobre Menelao.
Armado así, rechinó el gran arco circular, crujió la cuerda y saltó la puntiaguda flecha deseosa de volar sobre la multitud.
La propia Atenea se encarga de desviar la flecha para que Menelao sea alcanzado donde la coraza era doble, y el héroe es herido, pero no de gravedad. Su hermano Agamenón, maldiciendo a los troyanos, se preocupa por él y manda a buscar un médico, aunque nunca olvida su orgullo.
Pero será grande mi pesar, ¡oh Menelao!, si mueres y llegas al término fatal de tu vida, y he de volver con gran oprobio a la árida Argos.
Con su hermano en manos del físico, Agamenón se encarga de recorrer las filas de los aqueos, animándolos o increpándolos según el caso: se nos refiere en concreto las palabras a Idomeneo, a a los Ayantes, a Néstor,...
¡Oh anciano! ¡Así como conservas el ánimo en tu pecho, tuvieras ágiles las rodillas y sin menoscabo las fuerzas! Pero te abruma la vejez, que a nadie respeta. Ojalá que otro cargase con ella y tú fueras contado en el número de los jóvenes.
...a Menesteo y Ulises, y por último a Diomedes y Esténalo.
Luego ambos ejércitos avanzan uno contra otro.
Allí se oían simultáneamente los lamentos de los moribundos y los gritos jactanciosos de los matadores, y en la tierra manaba sangre.
Se nos narran, como colofón al episodio, un puñado de muertes ocurridas en el intercambio inicial de ataques, en tan rápida sucesión que consiguen dar una idea del ajetreo y el caos de la batalla. Y sin embargo, uno de los rasgos importantes de estas muertes es que en ocasiones logran contar algún dato sobre el luchador. Por ejemplo, de dónde viene su nombre, o a qué se dedicaba antes de acudir a la guerra.

2 comentarios:

  1. necesito la idea principal de este canto 4

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    1. En el canto anterior se había resuelto decidir la guerra mediante un combate singular entre Menelao y Paris. El acuerdo se había sellado con juramentos por ambas partes, por supuesto. Tras la victoria de Menelao y la retirada de Paris por Afrodita, Agamenón había anunciado la victoria de su hermano y, por tanto, de los aqueos. Sin embargo, vemos en este canto que los dioses evitan que se cumplan los juramentos, y la batalla vuelve a comenzar (como resume esta entrada).

      Así que el tema del capítulo puede verse desde un punto de vista más humano (o evemerista), centrándose en lo que supone para ambos bandos esta "traición", o bien puede verse como un ejemplo de la intervención divina en la guerra (y en todas las acciones humanas, por extensión).

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