Odisea, canto séptimo: Entrada de Ulises en el palacio de Alcínoo

Ulises entra en la ciudad, y Atenea, transfigurada en una doncella transportando un cántaro, se encuentra con él para indicarle dónde se encuentra el palacio de Alcínoo. Le narra la genealogía de Arete, la mujer de éste, encomendándole a su protección.
Ya Ulises enderezaba sus pasos a la ínclita casa de Alcínoo, y, antes de llegar frente al broncíneo umbral, meditó en su ánimo muchas cosas; pues la mansión excelsa del magnánimo Alcínoo resplandecía con el brillo del sol o de la luna.
Se describe la magnífica mansión de Alcínoo de forma fantasiosa, con muros y adorno de metal, y huertos que dan fruto todo el año.
Ulises llega hasta Arete y abraza sus rodillas, suplicando unos cuantos hombres que le lleven a su hogar.
Dan al extranjero de comer y de beber, y al interrogarle sobre sus ropas (que Arete reconoce) cuenta toda la historia que ya sabemos, desde la isla de Ogigia.
Se decide que pase la noche en el palacio, y al día siguiente, junto al resto de ancianos de los feacios, se busquen hombres para llevarle a casa.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Pues un placer. Ya nos avisará cuando lo tenga listo; seguro que disfrutaremos con su lectura.

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