Ilíada, canto vigesimosegundo: Muerte de Héctor

Apolo despeja el engaño realizado a Aquiles, quien se encamina de nuevo hacia las puertas de la ciudad, donde se halla Héctor. Príamo observa desde la muralla:
-¡Héctor, hijo querido! No aguardes, solo y lejos de los amigos, a ese hombre, para que no mueras presto a manos del Pelión, que es mucho más vigoroso. ¡Cruel! Así fuera tan caro a los dioses como a mí; pronto se lo comerían, tendido en el suelo, los perros y los buitres, y mi corazón se libraría del terrible pesar. Me ha privado de muchos y valientes hijos, matando a unos y vendiendo a otros en remotas islas.
También Hécuba se suma al lamento por su hijo, pero Héctor prefiere mantener su orgullo intacto, y arriesgarse a morir. Sin embargo, aunque valiente, no es capaz de aguantar a pie firme la llegada de Aquiles, y al verle huye de él. Tres veces rodean los héroes las murallas de Troya, corriendo uno en pos del otro.
Zeus pretende que los dioses deliberen sobre salvar a Héctor de la muerte, pero Atenea se queja de intentar ir contra el hado. Zeus le permite que obre conforme a sus deseos, y ella desciende del Olimpo. Se presenta a Héctor transfigurado como su hermano Deífobo, engañándole para que luche contra Aquiles.
Arrojan uno y otro las lanzas: Héctor evita el golpe, y el escudo de Aquiles rechaza el suyo. Pero Atenea, sin que lo advierta el troyano, devuelve su lanza al aqueo.
-¡Oh! Ya los dioses me llaman a la muerte. Creía que el héroe Deífobo se hallaba conmigo; pero está dentro del muro, y fue Atenea quien me engañó. Cercana tengo la perniciosa muerte, que ni tardará ni puedo evitarla. Así les habrá placido que sea, desde hace tiempo, a Zeus y a su hijo, el que hiere de lejos, los cuales, benévolos para conmigo, me salvaban de los peligros. Ya la Parca me ha cogido. Pero no quisiera morir cobardemente y sin gloria, sino realizando algo grande que llegara a conocimiento de los venideros.
Héctor extrae la espada, y arremete contra su rival, quien lo frena de un lanzazo en el cuello. Con sus últimas palabras, Héctor solicita que su cadáver sea respetado y entregado a los suyos, pero Aquiles le niega ese deseo.
-Bien te conozco, y no era posible que te persuadiese, porque tienes en el pecho un corazón de hierro. Guárdate de que atraiga sobre ti la cólera de los dioses el día en que Paris y Febo Apolo te darán la muerte, no obstante tu valor, en las puertas Esceas.
Aquiles arrastra con el carro el cuerpo de Héctor, llevándolo hacia las naves. En la ciudad, se duelen los troyanos, con desconsuelo final de Andrómaca.

6 comentarios:

  1. lo único que falta es poner los personajes y cual es su papel en este canto

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    1. No entiendo muy bien la cuestión que planteas. Nuestro blog simplemente realiza resúmenes de las obras, en este caso (por su extensión e importancia) separando los veinticuatro campos en entradas diferentes. Pero un análisis de las funciones de los personajes conllevaría una lectura más detenida del capítulo.
      Las acciones principales de los personajes aparecen en el resumen, como podrás ver. Sin embargo, no detallado al máximo, y tampoco encontrarás una explicación del significado de las acciones dentro de la obra. Eso lo dejamos para quien se acerque a la obra.
      Muchas gracias por tu comentario.

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  2. Enhorabuena por estos resúmenes, creo que son de gran nivel.

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    1. Gracias por la visita y por el comentario. Nos da ánimos para seguir con esta tarea autoimpuesta. ¡Salud!

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  3. felicitaciones! son unos muy buenos resúmenes, súper compresibles y fáciles. Espero que continúen con esta maravillosa tarea y mucha suerte.

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    1. Pues sí, poco a poco vamos completando este sitio con el resto de obras clásicas. Gracias por la visita, y por el comentario. ¡Muy amable de su parte!

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