Los siete sabios

Ya hablamos en otra ocasión del afán clasificador que compartimenta el período arcaico: los nueve líricos, los dos épicos (Homero y Hesíodo) y los tres trágicos (de los que trataremos en próximas entradas). Podemos también encontrar un grupo de pensadores que son llamados los siete sabios.

Existen listas alternativas, ya que algunos autores incluyen distintas personalidades, pero aquí veremos la más extendida. Con la excepción de Tales de Mileto, los siete sabios son legisladores, políticos o tiranos, que nos han dejado aforismos sobre el arte de gobernar, o simplemente máximas éticas. De ellos se han contado a posteriori anécdotas sobre su virtud y humildad.

La lista incluye a:

~ Tales de Mileto. Será tratado más adelante, junto con el resto de filósofos de la escuela milesia.

~ Periandro de Corinto. Segundo tirano de Corinto, en cuyo puesto sucedió a su padre, Cípselo, en 627 aC. Entre sus aportes encontramos el desarrollo del puerto de la ciudad y la construcción del diolkos (método de transporte a través del istmo de Corinto). Se apoyó sobre la plebe contra la nobleza y emprendió represiones violentas, siendo recordado por eliminar a sus oponentes tras pedir consejo a Trasíbulo de Mileto. Reinó unos 40 años, hasta el 585 aC. Es autor de la máxima Sé previsor con todas las cosas.

~ Cleóbulo de Lindos. Tirano de Lindos hacia el 600 aC, con un gobierno ejemplar. Compuso numerosos enigmas en verso. A él se le atribuye la máxima La moderación es lo mejor, así como el aforismo Aceptar una injusticia no es una virtud, sino todo lo contrario. Consideraba que las mujeres también debían tener acceso a la educación, y así crió a su hija Eumetis (o Cleobulina), que es nombrada por Aristóteles (Poética) y por Plutarco (Ágape para siete sabios).

~ Pítaco de Mitilene. Nacido en torno al 640 aC, en 590 sucederá a Mirsilo como tirano de Mitilene. Obtuvo ese honor tras vencer a los atenienses de Frinón. Pítaco intentó restringir el poder de la nobleza, y ejerció el poder apoyándose en las clases populares, aunque como todo tirano tuvo enemigos a los que debió exiliar, entre los que se cuentan los poetas Alceo y Safo. Tras catorce años de gobierno dimitió y la ciudad disfrutó a partir de entonces de orden y una constitución duradera. Una leyenda cuenta que, cuando le llevaron ante él al asesino de su hijo, le dejó en libertad diciendo: El perdón es mejor que el castigo. Vivió más de 70 años, muriendo en 568 aC. Otras máximas suyas son:
- El poder desenmascara a un hombre.
- Abstente de hablar mal no solamente de tus amigos, sino también de tus enemigos. 

~ Solón de Atenas. Nacido alrededor del 640 aC, y dedicado al comercio, su poesía fue volcándose hacia una vertiente más filosófica y política. Moderado durante una época de conflicto de clases, logró el arcontado, desde donde pudo lograr una serie de reformas constitucionales. En 594 aC entraron en vigor una serie de leyes que hacían de Atenas una verdadera timocracia. Los estratos medios lograron una mayor cuota de poder político, aunque las clases bajas no consiguieron una distribución de tierras más equitativa. Esta medianía le granjea la atribución de frases como Nada con exceso, todo con mesura. Dejó a los atenienses para viajar por Chipre, Lidia y Egipto (de donde extraerá el relato sobre la Atlántida, recogido luego por Platón en Critias y Timeo), y a su regreso el tirano Pisístrato lo trató con respeto. Debatió sobre el sentido de la ley con el filósofo escita Anacarsis. Falleció en 558 aC. Otro de sus aforismos es No tengas prisa en buscar nuevos amigos, pero una vez encontrados no tengas prisa en deshacerte de ellos.

~ Bías de Priene. Filósofo y político del siglo VI aC. Sus conciudadanos le consultaban con sus asuntos judiciales, y siempre se negó a emplear su talento en provecho de la injusticia; decía preferir juzgar entre enemigos que entre amigos, porque en el primer caso estaba seguro de ganar a uno de aquellos, mientras que en el segundo perdía a uno de estos. Una de sus máximas es: La mayoría de los hombres son malvados. Una leyenda establece que pagó un rescate por algunas mujeres que habían sido capturadas y que, tras educarlas como a sus propias hijas, las envió de regreso junto a sus padres. Durante el asedio de Aliartes, rey de Lidia, sobre Priene, se le ocurrió elevar unos montículos de arena, cubriéndolos luego con trigo, para que el enemigo creyera imposible rendir por hambre la plaza. Ante el ataque de Ciro II sobre la ciudad, y mientras sus vecinos realizaban los preparativos para la huida él pronunció la famosa frase Llevo conmigo todas mis cosas (expresada en latín como Omnia mea mecum porto), reflejando que para él los bienes más preciados no eran materiales.

~ Quilón de Esparta. Político espartano del siglo VI aC, quien hizo que el cargo de éforo (los cinco miembros más importantes del consejo de ancianos) se equiparara al de consejero de los reyes. Desde ese puesto elaboró gran parte de la constitución atribuida a Licurgo. También se le atribuye la militarización de la vida civil de Esparta y las primeras medidas para la educación castrense de la juventud. Reclamó una política más agresiva contra las ciudades de la Arcadia, mientras mejoraba los sistemas para controlar mejor las funciones del estado. Compuso poesía de métrica elegíaca, y dejó numerosos epigramas, como:
- Prefiere un castigo a un triunfo deshonroso: lo primero es doloroso pero por una vez, mas lo segundo es para toda la vida.
- No permitas que tu lengua corra más que tu inteligencia.
- Si eres fuerte sé también misericordioso, de forma que tus vecinos puedan respetarte y no sólo temerte.
- No desees lo que es imposible.

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