Hesíodo: Introducción

Nuestro análisis sigue la traducción y los comentarios de A. Pérez Jiménez y A. Martínez Díaz.

Se ha repetido mucho una frase de Heródoto sobre que Homero y Hesíodo crearon los dioses griegos. Entre ellos, los elementos comunes (métrica, lenguaje épico, tradición rapsódica) son menos que los divergentes. En Hesíodo aparece un mundo configurado social y espiritualmente de forma diferente de lo aparecido en la Ilíada. A diferencia del misterioso Homero, llega a saberse mucho del mundo circundante del autor y de sus inquietudes. Hesíodo se halla lejos del mundo jónico: su padre era de Cime (en la Asia Menor eolia), pero, fracasado en el comercio marítimo, se estableció en Ascra (Beocia) donde creció el joven Hesíodo. En su obra se constatan rasgos de la región: aislamiento campesino, rica y antigua tradición, idiosincrasia tosca y vigorosa,... En su juventud vivió como pastor en las montañas, luego cultivó la tierra; pero desde muy joven había sentido la vocación literaria (si hacemos caso al proemio de la obra). Pudiera ser que tanto el campo como el ganado fueran de la familia, lo que indicaría una posición económica bastante favorable. Si hacemos caso a sus obras, tuvo un hermano, Perses, contra el que defendió su parte de esta hacienda. Su única salida de la región en que creció fue para participar en un concurso poético en Calcis (escena que inspiraría en el siglo II el Certamen, obra que le hace contrincante del mismísimo Homero).

Sus poemas pertenecen aproximadamente al 700 aC, muy próximos al origen de las epopeyas, pero siempre tributarios de ellas. Aunque nunca llegó a realizar grandes viajes (y de hecho, tenía poca afición al mar, como la mayoría de griegos de época arcaica), formaba parte de la profesión de rapsoda, y sus poemas fueron pronto transmitidos de esta manera. Aunque eso aseguró su transmisión, no siempre podemos estar seguros de que todos los pasajes sean de su mano y no aportaciones posteriores. Ciertos elementos sociales, políticos o económicos de su época se deslizan en las obras, como el calendario agrícola de los Trabajos (necesario en la lucha contra la dureza del clima y las dificultades de la tierra), la aparición de una clase media (la del propio Hesíodo) propiciada por el movimiento de las colonizaciones y el nacimiento de la polis. La tarea asumida por el poeta es la de organizar el modo de vida de sus contemporáneos, insertando en un universo estructurado (desde el caos natural al reparto de las divinidades), la historia de los hombres en base a un nuevo concepto moral y social: la justicia.

Muy conocido en la Antigüedad, recibió una justa recompensa por su carácter innovador. Arquíloco y Semónides inspiraron algunos de sus yambos en sus obras, Alceo y Safo presentan bastantes huellas, ciertos cantos de Estesícoro y Píndaro lo tienen como referente, las elegías de Solón y Teognis se inspiran sin duda en los Trabajos, en los Proemios arcaicos se tuvieron presentes determinados pasajes. Y todo ello, sólo en fecha relativamente cercana a la fecha de su creación.

Su obra principal y más conocida es la Teogonía. Otras obras son los Erga (Los trabajos y los días), algunos fragmentos de Eeas (Catálogos de mujeres con destinos extraordinarios, generalmente madres de nobles estirpes), el Aspis (Escudo, llamado así por la descripción del escudo de Heracles), aunque le han sido atribuidas otras muchas, que comentamos someramente en esta entrada.

Ilíada, canto tercero: Juramentos. Atalayando desde la muralla. Combate singular entre Alejandro y Menelao

Así como el Noto derrama en las cumbres de un monte la niebla, tan poco grata al pastor y más favorable que la noche para el ladrón, y sólo se ve el espacio a que alcanza una pedrada, así también una densa polvareda se levantaba bajo los pies de los que se ponían en marcha y atravesaban con gran presteza la llanura.
Paris sale de entre las filas de los troyanos, y Menelao intenta irle al encuentro. Héctor reprende a su hermano por echarse atrás, y éste propone un combate singular que termine la guerra. Menelao solicita preparar sacrificios para realizar los juramentos oportunos.
En la muralla, Helena, Príamo y los ancianos de Troya miran al campo. El anciano pregunta a Helena por diversos héroes, cuando los ve entre las filas de los aqueos, y la mujer le describe algunas de sus hazañas. A Ulises, Príamo lo conoce por haber sido embajador de su gente junto a Menelao:

Mas tan pronto como salían de su pecho las palabras pronunciadas con voz sonora, como caen en invierno los copos de nieve, ningún mortal hubiese disputado con Ulises.

Se realizan los juramentos, y se enfrentan los héroes. Menelao vence claramente a Paris, pero finalmente aparece Afrodita para llevarse al troyano, y convence a Helena una vez más para yacer con él.
¡No me irrites, desgraciada! No sea que enojándome, te desampare; te aborrezca de modo tan extraordinario como hasta aquí te amé; ponga funestos odios entre teucros y dánaos, y tú perezcas de mala muerte.
En el campo de batalla, Agamenón anuncia la victoria de su hermano Menelao.

Ilíada, canto segundo: Sueño. Beocia o catálogo de las naves.

A nuestro entender, el presente capítulo es la única parte aburrida de la obra, debido a la enorme lista de nombres que ocupa la mitad de sus páginas. Tal vez sirviera para dotar a las ciudades de Grecia de un pasado heroico, y es muy posible que muchos nombres sean adiciones posteriores; sin embargo, para el lector actual todos esos nombres, seguidos uno detrás de otro, suponen un plato muy frío.

Zeus manda a Sueño para engañar a Agamenón, haciéndole atacar Troya.
- Anda, ve, pernicioso Sueño, encamínate a las veleras naves aqueas, introdúcete en la tienda de Agamenón Atrida, y dile cuidadosamente lo que voy a encargarte.
Agamenón hace creer a los aqueos que se retiran, para comprobar el valor de cada uno, pero Ulises les hace regresar. Discursos de Ulises y Néstor, insuflando ánimos en los corazones. Formación de las tropas aqueas.
A la muchedumbre no podría enumerarla ni nombrarla, aunque tuviera diez lenguas, diez bocas, voz infatigable y corazón de bronce; sólo las Musas olímpicas, hijas de Zeus, que lleva la égida, podrían decir cuántos a Ilión fueron. Pero mencionaré los caudillos y las naves todas.
Sigue una larga lista (5 págs) de caudillos, ciudades y número de naves.

Iris avisa a Príamo y Héctor del ataque. Héctor forma a sus tropas en la llanura. Lista de las tropas amigas de Ilión. (1 página más).